LAS MANISFESTACIONES DEL ESPIRITU SANTO
LAS MANIFESTACIONES DEL ESPÍRITU SANTO
I. ¿QUÉ SON LAS MANIFESTACIONES DEL ESPÍRITU SANTO?
Las manifestaciones del Espíritu Santo son expresiones visibles o perceptibles de la obra interna de Dios en las personas. Estas pueden incluir llanto, gozo intenso, temblor, convicción profunda de pecado, visiones, profecía, caer bajo el poder de Dios, entre otras.
La Biblia enseña claramente que el Espíritu Santo no solo transforma interiormente, sino que también puede producir efectos visibles.
1 Corintios 12:7 (NTV)
“A cada uno de nosotros se nos da un don espiritual para que nos ayudemos mutuamente”.
Esto implica que la obra del Espíritu puede manifestarse de diferentes maneras en cada persona.
También vemos reacciones físicas cuando Dios se manifiesta:
Daniel 10:8-9 (NTV)
“Me quedé solo cuando tuve esta gran visión. Mis fuerzas me abandonaron… caí con el rostro en tierra”.
Apocalipsis 1:17 (NTV)
“Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto”.
Estas respuestas no eran buscadas, sino provocadas por la presencia de Dios.
II. ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LAS MANIFESTACIONES
A lo largo de la historia de la iglesia, las manifestaciones del Espíritu Santo han sido documentadas repetidamente. No son un fenómeno moderno, sino algo que ha acompañado los avivamientos espirituales.
Esto concuerda con el patrón bíblico:
Hechos 2:4 (NTV)
“Todos los presentes fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas”.
Hechos 4:31 (NTV)
“Después de esta oración, el lugar donde estaban reunidos tembló, y todos fueron llenos del Espíritu Santo”.
Desde el inicio de la iglesia, la presencia del Espíritu produjo efectos visibles y tangibles.
El Testimonio De La Iglesia Sobre Las Manifestaciones Del Espíritu Santo
A lo largo de la historia de la iglesia, la presencia del Espíritu Santo no solo ha producido transformación espiritual interna, sino también manifestaciones visibles. Estas experiencias han ocurrido en diferentes épocas, culturas y movimientos cristianos. El testimonio histórico confirma lo que la Biblia ya enseña: cuando Dios se manifiesta con poder, el ser humano puede reaccionar de manera profunda, incluso físicamente.
Hechos 10:44 (NTV)
“Aun mientras Pedro decía estas cosas, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban el mensaje”.
Aquí vemos que la obra del Espíritu Santo puede ser repentina, visible y poderosa.
II. LOS HUGONOTES FRANCESES
Durante los movimientos espirituales entre los hugonotes franceses, se documentaron manifestaciones físicas intensas. Personas de todas las edades caían bajo el poder de Dios y experimentaban movimientos involuntarios.
Este tipo de reacción no es ajeno a la Escritura. Cuando el poder de Dios se manifestaba, el cuerpo humano respondía.
Ezequiel 1:28 (NTV)
“Cuando la vi, caí rostro en tierra y oí la voz de alguien que hablaba”.
La caída no era algo buscado, sino una reacción a la presencia divina.
También encontramos temblor y debilidad física:
Daniel 10:7-9 (NTV)
“Mis fuerzas me abandonaron… caí con el rostro en tierra profundamente dormido”.
Esto demuestra que la gloria de Dios puede sobrepasar la capacidad humana.
III. EL PRIMER GRAN DESPERTAR EN AMÉRICA (1730–1780)
Durante este período surgieron líderes que observaron manifestaciones similares a las descritas en la Biblia. Entre ellos se destacan:
- John Wesley
- Charles Wesley
- George Whitefield
- Jonathan Edwards
Durante sus reuniones, las personas lloraban, temblaban, caían, gritaban o experimentaban profunda convicción espiritual.
Esto recuerda lo sucedido el día de Pentecostés:
Hechos 2:37 (NTV)
“Las palabras de Pedro traspasaron el corazón de ellos”.
Cuando el Espíritu Santo convence, el impacto puede ser profundo y visible.
IV. EL TESTIMONIO DE JOHN WESLEY
John Wesley, fundador del metodismo, describió cómo personas caían al suelo, se sacudían, gritaban y experimentaban visiones durante sus reuniones.
Wesley relató que muchos clamaban con gran alegría mientras otros caían bajo el poder de Dios. En ocasiones, las reuniones se extendían hasta la madrugada debido a la intensidad de la presencia divina.
Este fenómeno tiene un paralelo claro en la Biblia:
2 Crónicas 5:13-14 (NTV)
“Los cantores y trompetistas se unieron… entonces la casa del Señor se llenó de una nube. Los sacerdotes no podían continuar con el servicio debido a la nube”.
Cuando Dios se manifiesta, la actividad humana puede ser interrumpida.
También vemos gozo intenso acompañado de manifestaciones externas:
Hechos 13:52 (NTV)
“Los creyentes estaban llenos de alegría y del Espíritu Santo”.
El gozo del Espíritu no siempre es silencioso; puede expresarse con intensidad.
V. REACCIONES FÍSICAS ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
Las manifestaciones descritas en estos movimientos incluyen:
- Caídas al suelo
- Temblor corporal
- Llanto profundo
- Gritos de gozo
- Convicción intensa
- Visiones
- Sacudidas involuntarias
Todas estas reacciones tienen paralelos bíblicos.
Temblor
Habacuc 3:16 (NTV)
“Mis labios temblaron… mis piernas se debilitaron”.
Caídas
Apocalipsis 1:17 (NTV)
“Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto”.
Llanto y convicción
Hechos 2:37 (NTV)
“Se sintieron profundamente conmovidos”.
Gozo intenso
Lucas 10:21 (NTV)
“Jesús se llenó del gozo del Espíritu Santo”.
VI. EL PRINCIPIO ESPIRITUAL DETRÁS DE LAS MANIFESTACIONES
Las manifestaciones no son el objetivo, sino el resultado de la obra del Espíritu Santo.
1 Corintios 12:7 (NTV)
“A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás”.
Esto indica que el Espíritu Santo se manifiesta de diversas maneras.
También debemos recordar que cada persona responde diferente:
Romanos 12:6 (NTV)
“Dios, en su gracia, nos ha dado dones diferentes”.
VII. EL AVIVAMIENTO PUEDE INCLUIR IMPERFECCIONES HUMANAS
John Wesley oró: que Dios enviara avivamiento aun si incluía defectos. Esto refleja una verdad importante: cuando Dios se mueve, los seres humanos imperfectos participan.
La Biblia confirma esto:
2 Corintios 4:7 (NTV)
“Tenemos este tesoro en frágiles vasijas de barro”.
La obra es divina, pero los recipientes son humanos.
VIII. DISCERNIMIENTO BÍBLICO SOBRE LAS MANIFESTACIONES
La Escritura no manda rechazar automáticamente las manifestaciones, sino evaluarlas.
1 Tesalonicenses 5:19-21 (NTV)
“No apaguen al Espíritu Santo. No desprecien las profecías, sino examínenlo todo”.
También:
Mateo 7:16 (NTV)
“Podrán identificarlos por su fruto”.
El fruto espiritual es la verdadera evidencia.
IX. CONCLUSIÓN
El testimonio histórico de la iglesia confirma lo que la Biblia enseña: cuando el Espíritu Santo se manifiesta con poder, pueden ocurrir reacciones visibles y profundas. Estas no son nuevas ni exclusivas de una época, sino que han acompañado los movimientos de avivamiento desde el principio.
Las experiencias de los hugonotes, el Primer Gran Despertar y el ministerio de John Wesley muestran que Dios obra de manera poderosa y a veces inesperada.
La actitud correcta del creyente debe ser:
- No buscar manifestaciones
- No rechazarlas automáticamente
- Discernirlas bíblicamente
- Evaluarlas por su fruto
Hechos 5:39 (NTV)
“Si es de Dios, no podrán detenerlos. Tal vez incluso se encuentren luchando contra Dios”.
El creyente sabio permanece abierto al mover del Espíritu Santo, pero firme en la verdad bíblica.
Manifestaciones Del Espíritu Santo En El Primer Gran Despertar
CUANDO EL ESPÍRITU SANTO SE MANIFIESTA
A lo largo de la historia, los avivamientos espirituales han sido acompañados por profundas reacciones humanas. Estas manifestaciones no nacen del emocionalismo, sino del impacto de la presencia de Dios sobre el corazón humano.
La Biblia muestra que cuando Dios se revela, el ser humano puede experimentar debilidad, temblor, caída o gozo intenso.
Apocalipsis 1:17 (NTV)
“Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto”.
Daniel 10:8 (NTV)
“Mis fuerzas me abandonaron y mi rostro palideció; me sentí sin fuerzas”.
Estas reacciones no eran buscadas, sino producidas por la presencia divina.
II. EL TESTIMONIO DE GEORGE WHITEFIELD
Durante el Primer Gran Despertar, el ministerio de George Whitefield fue acompañado por manifestaciones intensas del Espíritu Santo. Whitefield predicó miles de veces ante multitudes y observó fenómenos como:
- Personas cayendo al suelo
- Temblor corporal intenso
- Convulsiones
- Llanto profundo
- Clamor por misericordia
- Desmayos
- Gozo extremo
Muchos pecadores caían bajo convicción espiritual, gimiendo y clamando por salvación. El ambiente de las reuniones era descrito como un mar agitado por una tormenta, reflejando la intensidad espiritual del momento.
Este tipo de convicción profunda tiene respaldo bíblico:
Hechos 2:37 (NTV)
“Las palabras de Pedro traspasaron el corazón de ellos”.
Cuando el Espíritu Santo convence de pecado, la reacción puede ser fuerte y visible.
También vemos temblor ante la presencia de Dios:
Hechos 16:29 (NTV)
“El carcelero pidió una luz y corrió al calabozo; cayó temblando delante de Pablo y Silas”.
III. EL CAMBIO DE PERSPECTIVA DE WHITEFIELD
Inicialmente, Whitefield expresó dudas cuando escuchó que las personas caían durante las reuniones dirigidas por otros predicadores. Sin embargo, cuando él mismo predicó, cuatro personas cayeron casi simultáneamente cerca de él:
- Una persona quedó inmóvil
- Otra se estremeció intensamente
- Otra experimentó fuertes convulsiones
- Otra clamó a Dios con lágrimas
A partir de esta experiencia, Whitefield reconoció que Dios podía obrar de maneras que superaban su comprensión. Esto refleja un principio bíblico importante:
Isaías 55:8 (NTV)
“Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos”.
Dios no siempre actúa conforme a las expectativas humanas.
También aprendemos que el Espíritu Santo se manifiesta soberanamente:
Juan 3:8 (NTV)
“El viento sopla donde quiere… así es todo el que nace del Espíritu”.
Desde ese momento, el ministerio de Whitefield fue acompañado frecuentemente por personas que caían bajo la presencia de Dios.
IV. EL TESTIMONIO DE JONATHAN EDWARDS
Jonathan Edwards, uno de los teólogos más influyentes del Gran Despertar, realizó una evaluación bíblica de estas manifestaciones. Observó que muchos jóvenes eran impactados por la grandeza de Dios, mientras otros experimentaban profunda angustia por su pecado.
Las reuniones estaban llenas de:
- Gritos de convicción
- Desmayos
- Convulsiones
- Llanto intenso
- Gozo profundo
- Debilidad corporal
- Estados prolongados de contemplación espiritual
Algunos experimentaban una sensación tan fuerte del amor de Cristo que sus cuerpos se debilitaban. Otros permanecían inmóviles durante horas bajo la impresión espiritual.
Esto tiene paralelo bíblico:
Jeremías 23:9 (NTV)
“Mi corazón está quebrantado… todo mi cuerpo tiembla”.
La revelación de la santidad de Dios puede producir reacciones físicas.
También se describe gozo intenso:
Salmos 126:2 (NTV)
“Nos llenamos de risa, y cantábamos de alegría”.
Edwards observó que algunos lloraban y reían simultáneamente, expresando admiración por la gracia de Dios.
V. DEBILIDAD FÍSICA ANTE EL AMOR DE CRISTO
Algunas personas experimentaban tal impacto del amor de Dios que se sentían físicamente débiles.
Esto ocurre también en la Escritura:
Cantar de los Cantares 2:5 (NTV)
“Estoy débil de amor”.
También:
Habacuc 3:16 (NTV)
“Mis piernas se debilitaron y temblé”.
Estas reacciones reflejan que el cuerpo humano no siempre soporta la intensidad de la experiencia espiritual.
VI. ANGUSTIA Y GOZO SIMULTÁNEOS
Edwards observó que muchos experimentaban al mismo tiempo:
- Angustia por el pecado
- Gozo por la salvación
- Llanto y risa
- Temor y adoración
Esto coincide con la obra del Espíritu Santo:
Juan 16:8 (NTV)
“Cuando él venga, convencerá al mundo de pecado”.
Pero también produce gozo:
Romanos 14:17 (NTV)
“El reino de Dios… es justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo”.
El Espíritu Santo primero quebranta y luego consuela.
VII. PRINCIPIOS BÍBLICOS SOBRE ESTAS MANIFESTACIONES
- La presencia de Dios puede afectar el cuerpo
Ezequiel 1:28 (NTV) “Caí rostro en tierra”.
- La convicción del Espíritu produce reacciones visibles
Hechos 24:25 (NTV) “Félix se asustó”.
- El gozo del Espíritu puede ser intenso
Lucas 10:21 (NTV) “Jesús se llenó del gozo del Espíritu Santo”.
- Dios obra soberanamente
- Corintios 12:11 (NTV) “El Espíritu decide qué don recibe cada uno”.
VIII. DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL
Jonathan Edwards enfatizó que las manifestaciones debían evaluarse por el fruto espiritual.
Mateo 7:16 (NTV)
“Podrán identificarlos por su fruto”.
El criterio no es la intensidad de la manifestación, sino:
- arrepentimiento genuino
- amor a Cristo
- santidad
- transformación de vida
IX. CONCLUSIÓN
Los testimonios de George Whitefield y Jonathan Edwards muestran que las manifestaciones del Espíritu Santo han acompañado los grandes avivamientos. Estas incluyeron convicción profunda, caídas, temblor, llanto, gozo y debilidad física.
La Biblia confirma que cuando Dios se manifiesta, el ser humano puede reaccionar de manera intensa. Sin embargo, el enfoque correcto no es buscar manifestaciones, sino buscar la presencia de Dios.
2 Corintios 3:17 (NTV)
“Pues el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”.
El Espíritu Santo sigue obrando hoy con poder, trayendo convicción, restauración y transformación profunda en aquellos que se abren a su mover.
Manifestaciones Del Espíritu Santo En Los Avivamientos Históricos
I. INTRODUCCIÓN: EL PATRÓN HISTÓRICO DEL MOVER DEL ESPÍRITU
A lo largo de la historia de la iglesia, los grandes avivamientos han estado acompañados por manifestaciones visibles de la obra del Espíritu Santo. Estas incluyen llanto, temblor, gozo intenso, convicción profunda de pecado, caídas, silencio prolongado, visiones y otras reacciones espirituales.
La Biblia muestra que cuando Dios se manifiesta, el ser humano puede experimentar reacciones físicas y emocionales profundas.
Habacuc 3:16 (NTV)
“Mis labios temblaron… mis piernas se debilitaron y yo temblaba”.
Ezequiel 1:28 (NTV)
“Caí rostro en tierra”.
II. EL MINISTERIO DE FRANCIS ASBURY
Francis Asbury fue enviado como misionero y procuró que las reuniones se desarrollaran con orden y disciplina. Sin embargo, aun en ese contexto, las reuniones estaban marcadas por:
- Gritos
- Llanto
- Caídas
- Sacudidas involuntarias
Esto demuestra que la obra del Espíritu Santo no depende únicamente de la estructura humana.
Juan 3:8 (NTV)
“El viento sopla donde quiere… así es todo el que nace del Espíritu”.
Aunque se busque orden, Dios puede obrar soberanamente.
También:
2 Crónicas 5:14 (NTV)
“Los sacerdotes no podían continuar con el servicio debido a la nube”.
Cuando la presencia de Dios se manifiesta, el orden humano puede ser superado.
III. EL AVIVAMIENTO DE CANE RIDGE
Las reuniones de avivamiento en Cane Ridge estuvieron marcadas por:
- Temblor corporal
- Labios temblando
- Caídas al suelo
- Gritos y llanto
- Convulsiones involuntarias
El evangelista Peter Cartwright describió que tanto creyentes como pecadores eran sacudidos por una fuerza que no podían resistir, y cuanto más intentaban resistir, más intensa era la reacción.
Esto tiene respaldo bíblico en la convicción del Espíritu:
Juan 16:8 (NTV)
“Cuando él venga, convencerá al mundo de pecado”.
También se observa temblor ante la presencia divina:
Hechos 16:29 (NTV)
“El carcelero… cayó temblando”.
IV. EL TESTIMONIO DE JAMES B. FINLEY
Un observador inicialmente incrédulo describió las reuniones como un mar humano con:
- Personas cantando
- Otros llorando por misericordia
- Gritos intensos
- Temblor corporal
- Sensación de poder sobrenatural
Él mismo experimentó:
- Rodillas temblando
- Labios temblorosos
- Sensación de caer
- Convicción interior
Esto coincide con la experiencia bíblica:
Hechos 2:37 (NTV)
“Las palabras… traspasaron el corazón”.
También:
Hechos 24:25 (NTV)
“Félix se asustó”.
El Espíritu Santo puede impactar incluso a los incrédulos.
V. EL MINISTERIO DE CHARLES FINNEY
Charles Finney observó múltiples manifestaciones durante sus reuniones:
- Risa incontrolable
- Silencio prolongado
- Desmayos
- Caídas bajo el poder de Dios
- Llanto por misericordia
En ocasiones, las congregaciones caían de sus asientos y Finney debía detener la predicación.
Esto refleja lo ocurrido en la Biblia:
Hechos 10:44 (NTV)
“El Espíritu Santo descendió sobre todos”.
También:
Apocalipsis 1:17 (NTV)
“Caí a sus pies como muerto”.
Cuando Dios se manifiesta, incluso el predicador puede verse obligado a detenerse.
VI. EL TESTIMONIO DE GEORGE FOX
George Fox observó temblores físicos cuando el Espíritu Santo se movía con poder. De ahí surgió el término “cuáqueros”, asociado al temblor.
Este fenómeno tiene paralelo bíblico:
Jeremías 23:9 (NTV)
“Todo mi cuerpo tiembla”.
La santidad de Dios puede provocar reacción física.
VII. EL AVIVAMIENTO DE AZUSA STREET Y FRANK BARTLEMAN
Durante este avivamiento se registraron:
- Sacudidas
- Silencio prolongado
- Inmovilidad
- Gozo intenso
- Visiones
- Lenguas
- Profecía
Esto coincide con la profecía bíblica:
Hechos 2:17 (NTV)
“Sus hijos e hijas profetizarán… tendrán visiones”.
VIII. EL AVIVAMIENTO DE GALES (1904)
Este movimiento también estuvo acompañado por:
- Convicción profunda
- Llanto colectivo
- Oración prolongada
- Gozo espiritual
Esto muestra que las manifestaciones no pertenecen a un solo movimiento, sino que aparecen cuando Dios aviva a su pueblo.
IX. EL ANÁLISIS DE MARTYN LLOYD-JONES
Martyn Lloyd-Jones observó:
- Personas gimiendo bajo convicción
- Caídas al suelo
- Convulsiones físicas
- Estados de inmovilidad
- Reuniones prolongadas
Él afirmó que estas manifestaciones no son esenciales, pero suelen acompañar el avivamiento.
Esto concuerda con:
1 Tesalonicenses 5:19 (NTV)
“No apaguen al Espíritu Santo”.
También enseñó que el fruto del avivamiento descarta la idea de que sea obra del enemigo.
Mateo 12:25 (NTV)
“Un reino dividido contra sí mismo queda devastado”.
Si el resultado es salvación y transformación, no puede provenir del mal.
Lloyd-Jones también señaló que durante los avivamientos:
- Las reuniones se extendían por horas
- Las personas olvidaban el tiempo
- Había profunda convicción y adoración
Esto recuerda:
Hechos 20:7 (NTV)
“Pablo siguió hablando hasta la medianoche”.
Cuando el Espíritu Santo se mueve, el tiempo deja de ser la prioridad.
X. PRINCIPIOS BÍBLICOS SOBRE LAS MANIFESTACIONES
- Dios obra soberanamente
1Corintios 12:11 (NTV) “El Espíritu decide qué don recibe cada uno”.
- La convicción produce reacciones visibles
Juan 16:8 (NTV) “Convencerá al mundo de pecado”.
- La presencia de Dios puede debilitar el cuerpo
Daniel 10:8 (NTV) “Me sentí sin fuerzas”.
- El gozo del Espíritu puede ser intenso
Romanos 14:17 (NTV) “El reino de Dios… es alegría en el Espíritu Santo”.
XI. CONCLUSIÓN
Los testimonios de Francis Asbury, Charles Finney, George Fox, Frank Bartleman y Martyn Lloyd-Jones muestran un patrón constante: cuando Dios aviva a su pueblo, el Espíritu Santo se manifiesta con poder.
Estas manifestaciones incluyen convicción, temblor, llanto, gozo y caídas, todas con precedentes bíblicos.
La enseñanza final es clara:
1 Tesalonicenses 5:20-21 (NTV)
“No desprecien las profecías, sino examínenlo todo y retengan lo bueno”.
El creyente maduro no rechaza automáticamente las manifestaciones, pero tampoco las busca. Discierne, observa el fruto y reconoce la obra del Espíritu Santo cuando produce arrepentimiento, santidad y amor por Cristo.
La Controversia Sobre Las Manifestaciones Del Espíritu Santo
I. INTRODUCCIÓN: LA OBRA DE DIOS SIEMPRE GENERA OPOSICIÓN
A lo largo de la historia bíblica y de la iglesia, cada vez que Dios ha obrado con poder, han surgido críticas, dudas y oposición. Esto no es algo extraño, sino un patrón constante.
Jonathan Edwards afirmó que una obra de Dios sin obstáculos nunca debe esperarse. Esta afirmación coincide con el testimonio bíblico.
Hechos 14:22 (NTV)
“Es necesario que pasemos por muchas dificultades para entrar en el reino de Dios”.
La oposición no invalida la obra de Dios; muchas veces la confirma.
II. EL GRAN DESPERTAR Y LA OPOSICIÓN RELIGIOSA
Durante el Gran Despertar, muchos clérigos concluyeron que las manifestaciones del Espíritu Santo eran simplemente una epidemia emocional. Uno de los principales opositores fue Charles Chauncey, quien articuló críticas contra las manifestaciones espirituales.
Chauncey expresó dudas, temores y argumentos racionalistas contra la obra del Espíritu, y sus escritos se difundieron ampliamente. Este fenómeno recuerda la oposición religiosa en tiempos bíblicos.
Hechos 4:18 (NTV)
“Les ordenaron que nunca más hablaran ni enseñaran en el nombre de Jesús”.
Los líderes religiosos frecuentemente han resistido los movimientos genuinos de Dios.
También vemos esto en la vida de Jesús:
Marcos 3:22 (NTV)
“Está poseído por Satanás”.
Cuando Dios se mueve, algunos interpretan la obra espiritual como algo negativo.
III. EL FRUTO FINAL DE DOS POSTURAS
La historia muestra dos enfoques distintos:
- Jonathan Edwards defendió la obra del Espíritu con discernimiento bíblico.
- Charles Chauncey rechazó las manifestaciones y adoptó posiciones teológicas que negaban doctrinas fundamentales.
Esto refleja el principio bíblico:
Mateo 7:16 (NTV)
“Podrán identificarlos por su fruto”.
El fruto final revela la dirección espiritual.
IV. LA INCOMODIDAD HUMANA ANTE LO IMPREDECIBLE
Muchas personas se sienten incómodas cuando las reuniones se vuelven impredecibles o intensas. Esto también ocurrió en la Biblia.
Hechos 2:12-13 (NTV)
“Estaban asombrados… pero otros se burlaban y decían: ‘Están borrachos’”.
La obra del Espíritu Santo puede parecer extraña para quienes no la comprenden.
El ser humano prefiere el control, pero Dios muchas veces obra fuera de las expectativas.
Isaías 55:8 (NTV)
“Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos”.
V. TODO AVIVAMIENTO GENERA CONTROVERSIA
Se ha dicho que ningún avivamiento arde con una llama sin humo. Donde Dios obra, surgen tensiones.
La Biblia muestra este patrón:
Jesús generó división
Lucas 12:51 (NTV)
“¿Piensan que vine a traer paz a la tierra? No, sino división”.
Pablo generó disturbios
Hechos 17:6 (NTV)
“Estos hombres que han causado problemas por todo el mundo”.
La predicación del evangelio produce confrontación espiritual.
VI. PERSONAJES POLÉMICOS EN SU TIEMPO
Muchos líderes hoy respetados fueron muy criticados en su generación:
- Martin Luther
- John Wesley
- George Whitefield
- Jonathan Edwards
Muchos fueron expulsados de sus denominaciones o severamente criticados, pero con el tiempo se reconoció el impacto espiritual de sus ministerios.
Esto recuerda:
1 Corintios 1:27 (NTV)
“Dios escogió lo que el mundo considera ridículo para avergonzar a los sabios”.
VII. EL PELIGRO DE RESISTIR AL ESPÍRITU SANTO
Martyn Lloyd-Jones advirtió que debemos tener cuidado de no luchar contra Dios ni apagar el Espíritu.
La Biblia expresa esta advertencia claramente:
Hechos 5:39 (NTV)
“Si es de Dios, no podrán detenerlos. Tal vez incluso se encuentren luchando contra Dios”.
También:
1 Tesalonicenses 5:19 (NTV)
“No apaguen al Espíritu Santo”.
Resistir la obra genuina del Espíritu puede llevar a endurecimiento espiritual.
VIII. DISCERNIMIENTO BÍBLICO EQUILIBRADO
El creyente no debe aceptar todo sin examinar, pero tampoco rechazar automáticamente.
1 Tesalonicenses 5:21 (NTV)
“Examínenlo todo y retengan lo bueno”.
El equilibrio bíblico incluye:
- Discernimiento espiritual
- Evaluación del fruto
- Apertura al mover de Dios
- Rechazo del emocionalismo vacío
- Rechazo del escepticismo extremo
IX. PRINCIPIOS ESPIRITUALES SOBRE LA CONTROVERSIA
- La oposición no invalida la obra de Dios
Juan 15:20 (NTV) “Si a mí me persiguieron, también a ustedes los perseguirán”.
- Las manifestaciones pueden ser malinterpretadas
Hechos 2:13 (NTV) “Otros se burlaban”.
- El fruto determina la autenticidad
Gálatas 5:22-23 (NTV) “El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz”.
- Debemos evitar apagar el Espíritu
1Tesalonicenses 5:19 (NTV) “No apaguen al Espíritu”.
X. CONCLUSIÓN
La controversia ha acompañado cada avivamiento genuino. El testimonio histórico muestra que líderes como Jonathan Edwards defendieron la obra del Espíritu, mientras otros como Charles Chauncey la rechazaron.
La Biblia enseña que el creyente debe mantener una actitud equilibrada: discernir sin apagar, examinar sin resistir, y evaluar por el fruto.
Efesios 5:18 (NTV)
“Sean llenos del Espíritu Santo”.
El llamado final es permanecer abiertos a la obra de Dios, evitando tanto el rechazo precipitado como la aceptación sin discernimiento, para no ser hallados luchando contra la obra del Espíritu Santo.
Tres Cosas A Tener En Cuenta En Todos Los Movimientos De Dios
El poder de Dios, el poder demoníaco y la carne
I. INTRODUCCIÓN: EN TODO MOVER ESPIRITUAL HAY TRES FUENTES POSIBLES
En todo movimiento espiritual debemos entender que pueden manifestarse tres influencias distintas:
- El poder de Dios
- La actividad demoníaca
- La carne humana
Discernir entre estas tres es esencial para no rechazar lo genuino ni aceptar lo falso.
La Escritura nos enseña a evaluar cuidadosamente.
1 Tesalonicenses 5:21-22 (NTV)
“Examínenlo todo; retengan lo que es bueno. Aléjense de toda forma de mal”.
II. EL PODER DE DIOS: PRODUCE SALVACIÓN, MILAGROS Y RESTAURACIÓN
Cuando Dios obra, el resultado principal es transformación espiritual, salvación y restauración.
Mateo 10:8 (NTV)
“Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, curen a los leprosos y expulsen demonios. Den gratuitamente como han recibido”.
Marcos 16:15-17 (NTV)
“Vayan por todo el mundo y prediquen la Buena Noticia a todos… Estas señales acompañarán a los que crean… expulsarán demonios…”.
El poder de Dios siempre apunta a:
- Glorificar a Jesús
- Restaurar vidas
- Producir arrepentimiento
- Edificar la iglesia
- Llevar a la santidad
III. LA ACTIVIDAD DEMONÍACA: SATANÁS IMITA Y DISTORSIONA
Donde Dios obra, también puede aparecer la oposición espiritual. La Biblia muestra que el enemigo intenta infiltrarse.
Hechos 16:16-18 (NTV)
“Una muchacha que tenía un espíritu que le permitía predecir el futuro… Pablo se dio vuelta y le dijo al espíritu: ‘¡Te ordeno en el nombre de Jesucristo que salgas de ella!’”.
Este pasaje muestra que incluso dentro del contexto de ministerio espiritual puede haber manifestaciones demoníacas.
También vemos este principio:
2 Corintios 11:14 (NTV)
“Satanás se disfraza como ángel de luz”.
Por eso no toda manifestación espiritual proviene de Dios.
IV. LA CARNE: EXAGERACIÓN Y BÚSQUEDA DE PROTAGONISMO
La tercera fuente es la carne humana. Esta se manifiesta cuando alguien actúa para parecer espiritual o llamar la atención.
Gálatas 5:19-21 (NTV)
“Cuando ustedes siguen los deseos de la naturaleza pecaminosa, los resultados son… egoísmo… divisiones…”.
La carne busca:
- Ser vista
- Ser admirada
- Imitar manifestaciones
- Crear experiencias emocionales artificiales
- Buscar reconocimiento espiritual
Jesús advirtió sobre esta actitud:
Mateo 6:1 (NTV)
“Cuídense de no hacer sus buenas acciones en público para que los demás los admiren”.
V. CÓMO DISCERNIR SI ALGO ES DE DIOS, DEL DIABLO O DE LA CARNE
El primer criterio siempre es la Palabra de Dios.
1 Tesalonicenses 5:21 (NTV)
“Examínenlo todo; retengan lo que es bueno”.
Si una enseñanza contradice la Biblia, debe rechazarse.
VI. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE DISCERNIMIENTO
1. ¿Es bíblico?
La Escritura es la autoridad final.
Hechos 17:11 (NTV)
“Examinaban las Escrituras cada día para ver si lo que Pablo y Silas enseñaban era cierto”.
2. ¿Edifica a la iglesia?
El mover de Dios edifica al cuerpo.
1 Corintios 14:12 (NTV)
“Procuren destacarse en los dones que edifican a toda la iglesia”.
1 Corintios 14:26 (NTV)
“Que todo lo que se haga sea para fortalecer a todos”.
3. ¿Cuál es el fruto?
Mateo 7:20 (NTV)
“Sí, así es, de la misma manera que pueden identificar un árbol por su fruto”.
El fruto verdadero produce:
- Amor
- Humildad
- Justicia
- Santidad
- Hambre por Dios
4. ¿A quién glorifica?
El Espíritu Santo glorifica a Cristo.
Juan 16:14 (NTV)
“Él me glorificará”.
Si la atención se centra en una persona, hay peligro.
VII. DIOS PUEDE USAR LO INUSUAL
La Biblia muestra que algunos siervos de Dios hicieron cosas que parecían extrañas:
- Juan el Bautista vivía en el desierto
- Elías confrontaba con valentía
- Ezequiel actuó con señales simbólicas
Sin embargo, todos produjeron fruto espiritual.
Esto enseña que lo inusual no es necesariamente incorrecto; el fruto es el criterio.
VIII. RETO #1: SER CELOSOS Y DISCERNIR LO EXCELENTE
El creyente no solo debe discernir entre lo bueno y lo malo, sino también entre lo bueno y lo excelente.
Filipenses 1:9-10 (NTV)
“Pido que su amor desborde… para que puedan entender lo que realmente importa”.
1 Corintios 14:12 (NTV)
“Procuren destacarse en los dones que edifican a toda la iglesia”.
El discernimiento espiritual madura cuando buscamos excelencia, no solo aceptación.
IX. DIOS USA VASOS DÉBILES
Dios no usa personas perfectas. Él usa vasos imperfectos para que la gloria sea suya.
1 Corintios 1:27-29 (NTV)
“Dios escogió las cosas que el mundo considera ridículas… para que nadie jamás se jacte en presencia de Dios”.
Esto significa:
- Un instrumento puede ser imperfecto
- Dios puede obrar aun con debilidades humanas
- No debemos rechazar la obra por fallas del mensajero
También debemos mantener amor:
1 Pedro 4:8 (NTV)
“El amor cubre multitud de pecados”.
X. DOS FORMAS DE APAGAR EL ESPÍRITU
- Permitir que la carne domine
- Resistir la obra genuina del Espíritu
1 Tesalonicenses 5:19-22 (NTV)
“No apaguen al Espíritu. No desprecien las profecías, pero examínenlo todo”.
XI. RETO #2: DISTINGUIR ENTRE LO MAYOR Y LO MENOR
Jesús enseñó que los fariseos se enfocaban en detalles pequeños mientras ignoraban lo más importante.
Mateo 23:23-24 (NTV)
“Han descuidado los asuntos más importantes… la justicia, la misericordia y la fe”.
Esto significa:
- No exagerar cuestiones menores
- No rechazar un mover por detalles secundarios
- No imitar estilos externos buscando “unción”
La imitación carnal produce religiosidad vacía.
XII. RETO #3: SER COMO NIÑOS, PERO NO INFANTILES
Jesús enseñó la humildad infantil.
Mateo 18:3-4 (NTV)
“Si no se vuelven como niños, no entrarán en el reino del cielo”.
Esto implica:
- Humildad
- Dependencia de Dios
- Espíritu enseñable
Pero también debemos ser maduros.
1 Corintios 14:20 (NTV)
“No sean niños en su manera de pensar… sean maduros en su manera de pensar”.
La madurez espiritual combina:
- Inocencia en el corazón
- Madurez en el discernimiento
XIII. CONCLUSIÓN GENERAL
En todo movimiento espiritual pueden coexistir:
- El poder de Dios
- La actividad demoníaca
- La carne humana
El creyente debe:
- Discernir por la Palabra
- Evaluar el fruto
- Buscar la edificación
- Mantener humildad
- No apagar el Espíritu
- Evitar la imitación carnal
- Priorizar lo esencial
1 Juan 4:1 (NTV)
“No crean a todos los que afirman hablar por el Espíritu. Pónganlos a prueba”.
El equilibrio bíblico consiste en permanecer abiertos a la obra de Dios, pero firmes en el discernimiento espiritual, para abrazar lo genuino y rechazar lo falso sin apagar el mover del Espíritu Santo.
Las Manifestaciones Del Espíritu En La Escritura
I. INTRODUCCIÓN: LAS MANIFESTACIONES DEL ESPÍRITU EN LA BIBLIA
La Biblia muestra que cuando Dios se manifiesta, muchas veces ocurren reacciones físicas, emocionales y espirituales. Estas manifestaciones no son el objetivo principal, pero sí aparecen como respuesta a la presencia de Dios.
El principio fundamental es que el Espíritu Santo obra en la persona completa: espíritu, alma y cuerpo.
1 Tesalonicenses 5:23 (NTV)
“Que todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— se mantenga sin culpa”.
II. MANIFESTACIONES DEL ESPÍRITU EN EL DÍA DE PENTECOSTÉS
El primer gran evento del Nuevo Testamento lleno de manifestaciones fue Pentecostés.
Hechos 2:1-4 (NTV)
“El día de Pentecostés… de repente se oyó un ruido desde el cielo… parecían llamas o lenguas de fuego… y todos los presentes fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas”.
Aquí observamos varias manifestaciones:
- Sonido como viento fuerte
- Lenguas como fuego
- Hablar en otras lenguas
- Transformación espiritual
También hubo diferentes reacciones.
Hechos 2:12-13 (NTV)
“Estaban completamente asombrados… pero otros se burlaban diciendo: ‘¡Están borrachos!’”.
Esto muestra que las manifestaciones producen:
- Asombro
- Confusión
- Burla
- Fe
Este mismo patrón continúa hoy.
III. LA CAÍDA BAJO LA PRESENCIA DE DIOS
Una manifestación frecuente en la Escritura es caer ante la presencia divina.
Ejemplos bíblicos:
Juan cayó ante la gloria de Cristo.
Apocalipsis 1:17 (NTV)
“Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto”.
Los discípulos cayeron ante la gloria de Jesús.
Mateo 17:6 (NTV)
“Los discípulos cayeron rostro en tierra, llenos de terror”.
Los soldados cayeron cuando Jesús habló.
Juan 18:6 (NTV)
“Retrocedieron y cayeron al suelo”.
Saulo cayó al encontrarse con Cristo.
Hechos 9:4 (NTV)
“Cayó al suelo y oyó una voz”.
También los profetas experimentaron esto:
Daniel quedó sin fuerzas.
Daniel 10:8-9 (NTV)
“No me quedó ninguna fuerza… caí con el rostro en tierra”.
Ezequiel se postró ante la gloria de Dios.
Ezequiel 1:28 (NTV)
“Cuando vi la gloria del Señor, caí rostro en tierra”.
IV. LA GLORIA DE DIOS COMO PESO ESPIRITUAL
La gloria de Dios puede ser tan intensa que las personas no pueden permanecer en pie.
2 Crónicas 5:13-14 (NTV)
“Una nube llenó el templo… los sacerdotes no pudieron continuar su servicio”.
2 Crónicas 7:1-2 (NTV)
“La gloria del Señor llenó el templo y los sacerdotes no pudieron entrar”.
Esto refleja el concepto hebreo de “gloria” como peso espiritual.
V. “BORRACHO EN EL ESPÍRITU”
En Pentecostés, los observadores pensaron que estaban ebrios.
Hechos 2:15 (NTV)
“¡Esta gente no está borracha! Son apenas las nueve de la mañana”.
También Pablo menciona estados espirituales intensos.
2 Corintios 5:13 (NTV)
“Si parecemos estar locos, es para dar gloria a Dios”.
Esto describe una intensidad espiritual que puede parecer extraña a los observadores.
VI. LA ALEGRÍA COMO MANIFESTACIÓN
El gozo profundo es una obra del Espíritu Santo.
Romanos 14:17 (NTV)
“El reino de Dios… es justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo”.
Gálatas 5:22 (NTV)
“El fruto del Espíritu es… gozo”.
La alegría puede expresarse externamente.
Salmo 126:2-3 (NTV)
“Se nos llenó la boca de risa… el Señor ha hecho grandes cosas por nosotros”.
VII. EL TEMBLOR ANTE LA PRESENCIA DE DIOS
El temor reverente puede producir temblor.
Daniel tembló ante la visión.
Daniel 10:10-11 (NTV)
“Una mano me tocó… mientras hablaba conmigo yo temblaba”.
Los discípulos temblaron.
Mateo 17:6 (NTV)
“Cayeron rostro en tierra, llenos de terror”.
Los guardias temblaron ante el ángel.
Mateo 28:4 (NTV)
“Los guardias temblaron de miedo”.
VIII. SACUDIMIENTO O AGITACIÓN
La presencia de Dios puede producir sacudidas.
En el Sinaí:
Éxodo 19:16-18 (NTV)
“El monte Sinaí se sacudía violentamente”.
En la iglesia primitiva:
Hechos 4:31 (NTV)
“El lugar donde estaban reunidos tembló”.
IX. QUEDAR SIN HABLA
Algunos quedaron mudos por encuentros con Dios.
Daniel 10:15 (NTV)
“No podía hablar”.
Ezequiel 3:26 (NTV)
“Haré que tu lengua se pegue al paladar”.
Lucas 1:22 (NTV)
Zacarías no pudo hablar tras la visión.
X. LLANTO COMO RESPUESTA ESPIRITUAL
El llanto puede surgir por:
- Arrepentimiento
- Amor de Dios
- Intercesión
- Sanidad interior
Pedro lloró tras negar a Jesús.
Mateo 26:75 (NTV)
“Salió y lloró amargamente”.
Jesús lloró por Jerusalén.
Lucas 19:41 (NTV)
“Lloró por la ciudad”.
XI. TRANCES Y VISIONES
Pedro tuvo un trance.
Hechos 10:10 (NTV)
“Entró en trance”.
Pablo también.
Hechos 22:17 (NTV)
“Caí en trance y vi al Señor”.
Esto muestra experiencias espirituales intensificadas.
XII. SER LLEVADO POR EL ESPÍRITU
Felipe fue trasladado.
Hechos 8:39-40 (NTV)
“El Espíritu del Señor arrebató a Felipe”.
Ezequiel fue llevado en visión.
Ezequiel 11:24 (NTV)
“El Espíritu me levantó”.
Pablo fue arrebatado al cielo.
2 Corintios 12:2-4 (NTV)
“Fue llevado al tercer cielo”.
XIII. FUEGO COMO MANIFESTACIÓN
Pentecostés incluyó fuego.
Hechos 2:3 (NTV)
“Aparecieron lenguas como de fuego”.
En el Antiguo Testamento:
1 Reyes 18:38 (NTV)
“El fuego del Señor descendió”.
XIV. OTRAS MANIFESTACIONES SOBRENATURALES EN LA BIBLIA
La Escritura registra eventos extraordinarios:
- Un animal que habló (Números 22:28)
- Caminar sobre el agua (Mateo 14:29)
- Rostro brillante (Éxodo 34:30)
- Huesos que dieron vida (2 Reyes 13:21)
- Subir al cielo (2 Reyes 2:11)
Esto muestra que Dios puede manifestarse de múltiples maneras.
XV. CONCLUSIÓN
Las manifestaciones del Espíritu aparecen a lo largo de toda la Biblia:
- Caer ante la presencia de Dios
- Temblar
- Llorar
- Reír
- Hablar en lenguas
- Entrar en trance
- Ser llenos de gozo
- Experimentar fuego espiritual
El principio central no es la manifestación, sino la presencia de Dios.
Juan 7:38-39 (NTV)
“Ríos de agua viva brotarán de su interior… se refería al Espíritu”.
Las manifestaciones son respuestas humanas a la obra del Espíritu Santo, pero el enfoque siempre debe permanecer en Cristo, la santidad y la transformación espiritual.
Manifestaciones No Específicamente Registradas En La Escritura
I. INTRODUCCIÓN: LA BIBLIA NO REGISTRA TODAS LAS EXPERIENCIAS DEL ESPÍRITU
La Escritura revela muchas manifestaciones del Espíritu Santo, pero también enseña que no todo lo que Dios ha hecho quedó escrito. Por lo tanto, no podemos limitar la obra del Espíritu únicamente a las manifestaciones mencionadas explícitamente.
Juan 21:25 (NTV)
“Jesús también hizo muchas otras cosas. Si todas se escribieran, supongo que ni todo el mundo podría contener los libros que se escribirían”.
Este principio indica que:
- La Biblia no contiene una lista exhaustiva de manifestaciones
- Dios puede obrar de maneras adicionales
- Lo no registrado no necesariamente es antibíblico
El criterio no es si está descrito exactamente, sino si contradice la Escritura.
II. EL EJEMPLO DEL DÍA DE PENTECOSTÉS
En Pentecostés ocurrieron varias manifestaciones:
- Viento recio
- Lenguas de fuego
- Hablar en otros idiomas
- Aparente embriaguez espiritual
Hechos 2:2-4 (NTV)
“De repente se oyó un ruido… parecían llamas… y comenzaron a hablar en otros idiomas”.
Sin embargo, cuando Pedro explicó el evento, no defendió cada manifestación específica, sino el principio profético.
Hechos 2:16-17 (NTV)
“Esto es lo que habló el profeta Joel: ‘Derramaré mi Espíritu sobre toda la gente’”.
Cuando leemos la profecía de Joel, encontramos el derramamiento del Espíritu, pero no la descripción detallada de cada manifestación.
Esto enseña un principio clave:
La profecía anuncia el derramamiento, pero no necesariamente describe todas sus expresiones.
III. NO TODA MANIFESTACIÓN REQUIERE UN “TEXTO DE PRUEBA” EXACTO
Algunos concluyen erróneamente que si una manifestación no aparece exactamente en la Biblia, entonces es falsa. Este razonamiento es incorrecto.
Sería como decir:
- Dios solo sana enfermedades mencionadas en la Biblia
- Solo puede hacer milagros registrados
- Solo puede obrar de formas limitadas
Pero la Escritura muestra lo contrario.
Juan 14:12 (NTV)
“El que cree en mí hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores”.
Dios sigue obrando conforme a su carácter, no limitado a ejemplos exactos.
IV. PRINCIPIO BÍBLICO: LO IMPORTANTE ES QUE NO CONTRADIGA LA ESCRITURA
Las manifestaciones no deben evaluarse únicamente por su forma, sino por su concordancia con los principios bíblicos.
1 Tesalonicenses 5:21 (NTV)
“Examínenlo todo; retengan lo que es bueno”.
El criterio incluye:
- No contradice la Biblia
- Produce fruto espiritual
- Glorifica a Cristo
- Edifica a la iglesia
V. EJEMPLOS DE EXPERIENCIAS QUE MUESTRAN CATEGORÍAS AMPLIAS
La Biblia no siempre describe cada detalle, pero presenta categorías.
Por ejemplo, el gozo intenso.
1 Pedro 1:8 (NTV)
“Se gozan con una alegría gloriosa e indescriptible”.
La Escritura menciona gozo profundo, pero no describe todas las formas de expresarlo. Esto abre espacio a diversas expresiones legítimas.
VI. EL EJEMPLO DE EZEQUIEL
El profeta experimentó múltiples manifestaciones:
- Cayó al suelo
- Quedó sin hablar
- Fue llevado por el Espíritu
- Tuvo visiones
Ezequiel 1:28 (NTV)
“Caí rostro en tierra”.
Ezequiel 3:14 (NTV)
“El Espíritu me levantó”.
Estas experiencias legitiman la idea de que Dios puede obrar de maneras diversas dentro de los mismos principios.
VII. EL PROPÓSITO DE LAS MANIFESTACIONES
El propósito no es la experiencia en sí, sino el fruto espiritual.
Jesús enseñó este principio:
Mateo 7:16 (NTV)
“Podrán identificarlos por su fruto”.
Una manifestación genuina debe producir:
- Amor
- Santidad
- Humildad
- Hambre por Dios
- Transformación
VIII. LA HISTORIA DE LA IGLESIA Y MANIFESTACIONES FRECUENTES
A lo largo de la historia cristiana se han reportado diversas manifestaciones, tales como:
- Caer bajo la presencia de Dios
- Risa espiritual
- Llanto
- Temblor
- Sensación de peso o ligereza
- Pérdida de fuerza
- Incapacidad temporal de hablar
- Sensación de calor
- Sensación de viento
- Gozo intenso
- Danza espontánea
- Postración
Estas experiencias han sido registradas en distintos avivamientos en diversas tradiciones cristianas.
IX. DANZA Y EXPRESIONES FÍSICAS
La Biblia también registra expresiones físicas espontáneas de adoración.
David danzó ante el Señor.
2 Samuel 6:14 (NTV)
“David danzaba con todas sus fuerzas delante del Señor”.
Esto muestra que la adoración puede incluir expresiones físicas dirigidas por la presencia de Dios.
X. LAS MANIFESTACIONES NO SON NORMATIVAS
Aunque algunas manifestaciones aparecen en la Escritura, no deben enseñarse como obligatorias.
No todos experimentarán:
- Caídas
- Temblor
- Risa
- Visiones
El crecimiento espiritual no depende de estas experiencias.
Gálatas 5:22-23 (NTV)
“El fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia…”.
El fruto es más importante que la manifestación.
XI. EL PELIGRO DE IMPONER MANIFESTACIONES
No debemos enseñar que todos deben experimentar lo mismo.
Romanos 12:6 (NTV)
“Dios, en su gracia, nos ha dado dones diferentes”.
Cada creyente puede experimentar la obra del Espíritu de manera distinta.
XII. EJEMPLOS DE COSAS NO REGISTRADAS QUE HOY SON ACEPTADAS
Históricamente, algunos rechazaron instrumentos musicales porque no estaban descritos en el Nuevo Testamento. Sin embargo, la Biblia sí permite la música.
Salmo 150:3-5 (NTV)
“Alábenlo con trompeta… arpa… tamboriles…”.
Esto muestra que limitar la adoración a lo explícitamente descrito puede ser un error.
XIII. MANIFESTACIONES ESPECIALES Y NO COMUNES
Algunas manifestaciones bíblicas fueron eventos únicos:
- Viento recio en Pentecostés
- Edificios que temblaron
- Fuego visible
Estas no son experiencias normativas.
Dios puede repetirlas, pero no son obligatorias.
XIV. EQUILIBRIO BÍBLICO
El equilibrio consiste en:
- No rechazar automáticamente lo inusual
- No buscar manifestaciones por sí mismas
- No imponer experiencias
- Discernir por el fruto
- Evaluar por la Escritura
1 Corintios 14:33 (NTV)
“Dios no es un Dios de desorden, sino de paz”.
XV. CONCLUSIÓN
La Biblia no registra todas las manifestaciones posibles del Espíritu Santo. Sin embargo, establece principios claros para discernirlas:
- No deben contradecir la Escritura
- Deben producir fruto espiritual
- Deben glorificar a Cristo
- Deben edificar a la iglesia
Las manifestaciones pueden variar, pero el objetivo siempre es la transformación espiritual.
2 Corintios 3:18 (NTV)
“Somos transformados… a medida que el Espíritu del Señor obra en nosotros”.
La madurez cristiana no se mide por las manifestaciones, sino por el fruto del Espíritu y la transformación del carácter conforme a Cristo.
Sus Efectos, Discernimiento Y Respuesta
A lo largo de la Escritura y de la historia de la Iglesia, las manifestaciones espirituales han sido motivo de bendición, pero también de controversia. Estas experiencias no deben ser evaluadas únicamente por su apariencia externa, sino por los frutos espirituales que producen. La Biblia enseña que Dios obra de manera sobrenatural en el creyente, y que cuando Su presencia se manifiesta, el ser humano —cuerpo, alma y espíritu— responde de manera integral.
Este estudio busca analizar:
- Los efectos de las manifestaciones del Espíritu Santo
- Cómo se explican estas experiencias
- Cómo probar si son genuinas
- Cómo responder bíblicamente a ellas
Todo fundamentado en la Escritura, especialmente en la versión NTV.
I. LOS EFECTOS DE LAS MANIFESTACIONES DEL ESPÍRITU SANTO
1. El fruto espiritual en la vida del creyente
Las manifestaciones auténticas del Espíritu Santo producen transformación interna. No se trata solamente de experiencias momentáneas, sino de resultados duraderos.
Entre los frutos que suelen observarse están:
- Mayor intimidad con Dios
- Amor genuino hacia otros
- Paz interior
- Gozo espiritual
- Temor reverente de Dios
- Libertad de ataduras emocionales y espirituales
- Sanidad física y emocional
- Capacitación para el ministerio
- Deseo de evangelizar
La Escritura enseña que el fruto es la evidencia verdadera de la obra del Espíritu:
Gálatas 5:22-23 (NTV)
«Pero el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. No existen leyes contra esas cosas».
Cuando una manifestación produce este tipo de fruto, apunta a la obra del Espíritu Santo.
2. Ampliación de las capacidades espirituales
Cuando el Espíritu Santo toca profundamente a una persona, se observa un cambio interno que incluye:
- Corazones ablandados
- Mayor sensibilidad espiritual
- Libertad emocional
- Capacidad para ministrar a otros
- Mayor amor por la oración
- Sensibilidad a la voz de Dios
Hechos 1:8 (NTV) declara:
«Pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos…»
Las manifestaciones no son el objetivo final, sino el medio por el cual Dios equipa al creyente para su misión.
3. Las manifestaciones como señales
Dios a veces usa manifestaciones como señales para llamar la atención y dirigir a su pueblo. Estas señales no son el mensaje en sí, sino indicadores de que Dios está obrando.
Marcos 16:20 (NTV) dice:
«Y los discípulos salieron a predicar por todas partes, y el Señor actuaba por medio de ellos, confirmando lo que decían con muchas señales milagrosas».
Las señales deben:
- Apuntar a Cristo
- Edificar la Iglesia
- Impulsar el evangelio
- Producir transformación
Cuando una manifestación cumple estos propósitos, puede considerarse una señal espiritual válida.
II. ¿CÓMO SE EXPLICAN LAS MANIFESTACIONES?
Las manifestaciones son, en muchos casos, la respuesta humana a la presencia inmediata de Dios. No necesariamente son causadas directamente por el Espíritu, sino que el cuerpo humano reacciona cuando es tocado por la gloria divina.
La Biblia muestra que el encuentro con Dios afecta físicamente a las personas.
Daniel 10:8-9 (NTV)
«Así que me quedé allí completamente solo, contemplando esta gran visión. Mis fuerzas me abandonaron, mi rostro se puso pálido y me sentí muy débil. Entonces oí que el hombre hablaba y, cuando lo oí, caí con el rostro en tierra, completamente inconsciente».
También Ezequiel experimentó reacciones físicas:
Ezequiel 1:28 (NTV)
«Cuando vi esto, caí rostro en tierra, y oí la voz de alguien que hablaba».
Esto demuestra que el encuentro con la presencia de Dios puede producir efectos físicos intensos.
La persona responde como un todo
El ser humano no puede dividirse en compartimentos. Cuando Dios toca el espíritu, el alma y el cuerpo reaccionan.
Salmo 84:2 (NTV)
«Con todo mi ser —cuerpo y alma— clamo con alegría al Dios viviente».
Por eso, es bíblico esperar que la presencia de Dios produzca respuestas emocionales, físicas y espirituales.
III. PROBANDO LAS MANIFESTACIONES
La Biblia enseña claramente que no debemos aceptar todo sin discernimiento. Debemos evaluar las manifestaciones a la luz de la Escritura.
1 Tesalonicenses 5:21 (NTV)
«Examínenlo todo y retengan lo que es bueno».
Mateo 7:16 (NTV)
«Puedes identificarlos por su fruto».
Hechos 17:11 (NTV)
«Los de Berea tenían una mentalidad más abierta… y examinaban las Escrituras todos los días para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad».
1 Juan 4:1 (NTV)
«Queridos amigos, no les crean a todos los que afirman hablar por el Espíritu. Pónganlos a prueba».
Principios para discernir una manifestación
Una manifestación puede considerarse genuina si produce:
- Honor a Jesucristo
- Odio hacia el pecado
- Mayor amor por la Escritura
- Alineación con la verdad bíblica
- Amor hacia Dios y hacia las personas
Estos principios reflejan el carácter del Espíritu Santo.
El fruto es la evidencia principal
Lo importante no es lo que ocurre durante la manifestación, sino lo que sucede después.
Mateo 7:20 (NTV)
«Así es, de la misma manera que puedes identificar un árbol por su fruto, puedes identificar a la gente por sus acciones».
Preguntas clave:
- ¿Hay mayor amor?
- ¿Hay humildad?
- ¿Hay santidad?
- ¿Hay crecimiento espiritual?
- ¿Hay deseo por la Palabra?
- ¿Hay fruto del Espíritu?
Si estas evidencias aparecen, la manifestación puede considerarse saludable.
IV. CÓMO RESPONDER A LAS MANIFESTACIONES
1. No rechazarlas por parecer extrañas
La Biblia enseña que Dios a menudo obra de maneras inesperadas.
1 Corintios 1:27-28 (NTV)
«En cambio, Dios eligió lo que el mundo considera ridículo para avergonzar a los que se creen sabios…»
Esto nos advierte que no debemos rechazar algo simplemente porque no lo entendemos.
2. Responder con humildad
Santiago 4:6 (NTV)
«Dios se opone a los orgullosos pero da gracia a los humildes».
La actitud correcta es:
- Humildad
- Gratitud
- Apertura espiritual
- Paciencia con otros
- Deseo de aprender
3. Permitir libertad al Espíritu Santo
2 Corintios 3:17 (NTV)
«Pues el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad».
Esto implica:
- No manipular manifestaciones
- No forzar experiencias
- No imitar comportamientos
- Permitir que Dios obre soberanamente
4. Evitar el miedo a lo desconocido
El temor puede cerrar el corazón a lo que Dios quiere hacer.
2 Timoteo 1:7 (NTV)
«Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina».
El creyente debe mantener:
- Discernimiento
- Equilibrio
- Apertura
- Sujeción a la Palabra
CONCLUSIÓN
Las manifestaciones del Espíritu Santo no deben ser buscadas como fin en sí mismas, ni rechazadas automáticamente por parecer extrañas. La Escritura enseña que:
- Dios puede afectar al creyente de manera integral
- Las manifestaciones deben evaluarse por su fruto
- El discernimiento es necesario
- La humildad es indispensable
- El Espíritu Santo debe tener libertad para obrar
Lo más importante no es la manifestación, sino la transformación que produce.
Romanos 14:17 (NTV)
«Pues el reino de Dios no se trata de lo que comemos o bebemos, sino de vivir una vida de bondad, paz y alegría en el Espíritu Santo».
Cuando las manifestaciones conducen a esto, cumplen su propósito: glorificar a Cristo y edificar a su Iglesia.
Errores Comunes Sobre Las Manifestaciones Del Espíritu Santo
Cuando se habla de manifestaciones del Espíritu Santo, muchas personas construyen conclusiones equivocadas que no están respaldadas por la Escritura. Estas “ecuaciones falsas” producen confusión, juicio entre creyentes y una comprensión desequilibrada del obrar del Espíritu.
La Biblia enseña que el Espíritu Santo obra de manera soberana, diversa y profunda, y que no todas las experiencias espirituales deben interpretarse con reglas rígidas. Este estudio examina cinco errores comunes y los confronta con principios bíblicos claros.
I. FALSA ECUACIÓN #1
«Si una manifestación es genuina, siempre producirá fruto duradero»
Este razonamiento afirma que toda experiencia real con Dios necesariamente producirá transformación permanente. Sin embargo, la Escritura muestra que algunas personas experimentaron el poder de Dios sin mantener una vida transformada.
Esto demuestra que la responsabilidad no es solo del encuentro, sino de la respuesta del corazón.
Ejemplo bíblico: el pueblo de Israel vio milagros, pero muchos no perseveraron.
Salmo 106:12-13 (NTV)
«Entonces creyeron en sus promesas y le cantaron alabanzas. Sin embargo, pronto se olvidaron de lo que él había hecho; no esperaron su consejo».
También Jesús enseñó que algunos reciben con gozo pero no perseveran:
Mateo 13:20-21 (NTV)
«La semilla que cayó en terreno rocoso representa a los que oyen el mensaje y de inmediato lo reciben con alegría; pero como no tienen raíces profundas, no duran mucho».
Esto muestra que:
- Puede haber experiencia espiritual real
- Puede haber manifestación auténtica
- Pero sin disposición del corazón, no hay fruto duradero
Por lo tanto, no toda falta de fruto significa que la manifestación fue falsa. A veces, la persona no permitió que Dios produjera transformación.
II. FALSA ECUACIÓN #2
«Si alguien no experimenta manifestaciones, está apagando al Espíritu»
Algunos piensan que quien no experimenta reacciones visibles está en incredulidad, orgullo o temor. Esto es incorrecto. Dios obra de muchas maneras, incluyendo la quietud.
1 Reyes 19:11-12 (NTV)
«Después del viento hubo un terremoto, pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto hubo un fuego, pero el Señor no estaba en el fuego. Y después del fuego hubo un suave susurro».
Dios no siempre se manifiesta con intensidad externa. A veces obra profundamente en silencio.
Juan 3:8 (NTV)
«El viento sopla donde quiere… Así es todo el que nace del Espíritu».
Esto enseña que:
- El Espíritu Santo no obra de una sola manera
- No todos experimentan lo mismo
- La ausencia de manifestaciones visibles no significa frialdad espiritual
El crecimiento espiritual no depende de reacciones externas, sino del fruto interno.
III. FALSA ECUACIÓN #3
«Cuando el Espíritu Santo toca, siempre se pierde el control»
Algunos creen que toda experiencia del Espíritu implica perder completamente el control físico o emocional. La Biblia muestra que esto no siempre ocurre.
1 Corintios 14:32-33 (NTV)
«Recuerden que las personas que profetizan tienen control de su espíritu y pueden turnarse. Pues Dios no es un Dios de desorden sino de paz».
Esto demuestra que:
- El Espíritu puede obrar con intensidad
- Pero también respeta la voluntad humana
- La persona puede responder o detenerse
Gálatas 5:23 (NTV) menciona el dominio propio como fruto del Espíritu:
«…y control propio. No existen leyes contra esas cosas».
Esto significa que el Espíritu Santo no elimina necesariamente el control, sino que muchas veces lo fortalece.
Algunas manifestaciones pueden ser intensas y fuera del control, pero no todas lo son. Dios también obra en cooperación con la respuesta voluntaria del creyente.
IV. FALSA ECUACIÓN #4
«Las personas más espirituales reciben más manifestaciones»
Este error confunde las manifestaciones con la madurez espiritual. La Biblia enseña que los dones y manifestaciones son por gracia, no por méritos.
Gálatas 3:5 (NTV)
«¿Acaso Dios les da el Espíritu Santo y hace milagros entre ustedes porque obedecen la ley? ¡Claro que no! Es porque creen el mensaje que oyeron acerca de Cristo».
Esto enseña que:
- Las manifestaciones no se ganan
- No son recompensa por santidad
- Son regalos de la gracia de Dios
1 Corintios 12:11 (NTV)
«Es el mismo y único Espíritu quien distribuye todos esos dones. Él solo decide qué don cada uno debe tener».
Por lo tanto:
- Recibir manifestaciones no indica mayor espiritualidad
- No recibirlas no indica menor espiritualidad
- Dios reparte soberanamente
La verdadera madurez espiritual se mide por el fruto, no por las experiencias.
V. FALSA ECUACIÓN #5
«Si alguien no se cae, resiste al Espíritu»
Este pensamiento crea presión espiritual innecesaria. La Escritura nunca enseña que una manifestación específica sea obligatoria.
Romanos 12:6 (NTV)
«Dios, en su gracia, nos ha dado dones diferentes para hacer bien determinadas cosas».
Esto aplica también a la manera en que Dios toca a cada persona.
1 Corintios 12:4-6 (NTV)
«Hay distintas clases de dones espirituales, pero el mismo Espíritu es la fuente de todos ellos».
Esto implica diversidad también en las respuestas humanas.
Algunos en la Biblia:
- Caían al suelo
- Otros permanecían de pie
- Algunos lloraban
- Otros se llenaban de gozo
- Otros quedaban en silencio
Todas fueron respuestas válidas.
Por lo tanto:
- Caer no es requisito espiritual
- No caer no significa resistencia
- Cada persona responde de manera distinta
PRINCIPIO BÍBLICO FUNDAMENTAL
La Escritura enseña que Dios mira el corazón y el fruto, no la forma externa.
1 Samuel 16:7 (NTV)
«El Señor no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón».
CONCLUSIÓN
Estas falsas ecuaciones producen desequilibrios:
- Juzgar a otros
- Crear presión espiritual
- Confundir manifestaciones con madurez
- Limitar la soberanía del Espíritu
La enseñanza bíblica muestra que:
- Las manifestaciones no garantizan fruto
- No todos experimentan lo mismo
- El Espíritu obra de múltiples maneras
- Las manifestaciones no indican nivel espiritual
- La respuesta externa no define la autenticidad
El criterio final siempre será el fruto espiritual.
Colosenses 1:10 (NTV)
«Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos».
Las manifestaciones pueden ocurrir, pero el objetivo de Dios es la transformación del corazón y una vida que refleje a Cristo.
Peligros Sobre las Manifestaciones del Espíritu Santo y el Orden en la Iglesia
A lo largo de la historia de la iglesia han existido manifestaciones relacionadas con la obra del Espíritu Santo. La Biblia enseña que el Espíritu obra de manera real y poderosa, pero también advierte que no todo lo que parece espiritual proviene de Dios. Por ello, el creyente debe aprender a discernir, evitando extremos: ni apagar la obra del Espíritu, ni aceptar todo sin examen.
El apóstol Pablo exhorta:
«No apaguen al Espíritu. No desprecien las profecías, pero pónganlo todo a prueba; retengan lo que es bueno.»
(1 Tesalonicenses 5:19-21, NTV)
Este equilibrio es fundamental. El Espíritu Santo transforma el corazón, produce fruto y edifica la iglesia, pero cuando las manifestaciones se malinterpretan o se exaltan indebidamente, surgen peligros espirituales.
I. Peligros sobre las manifestaciones
1. La imitación de las manifestaciones
Uno de los primeros peligros es la imitación emocional o carnal. Algunas personas reproducen comportamientos que han visto en otros, movidas por la sugestión o por el deseo de parecer espirituales. Incluso alguien que haya tenido una experiencia genuina puede luego imitar lo que ocurrió anteriormente.
La Escritura enseña que la verdadera obra del Espíritu es interna y produce fruto duradero:
«Pero el Espíritu Santo produce este tipo de fruto en nuestra vida: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio.»
(Gálatas 5:22-23, NTV)
La evidencia del Espíritu no es la emoción momentánea, sino el carácter transformado. Las emociones pueden acompañar la obra del Espíritu, pero no deben sustituirla.
Jesús también advirtió contra la apariencia sin realidad espiritual:
«Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí.»
(Mateo 15:8, NTV)
El creyente debe recibir con libertad el toque del Espíritu, pero evitar el sensacionalismo o la imitación emocional.
2. Exaltar las manifestaciones externas por encima de la obra interna
Otro peligro es dar mayor importancia a las manifestaciones externas que a la transformación del corazón. La meta del Espíritu Santo no es producir experiencias, sino formar a Cristo en nosotros.
«Así que todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor —quien es el Espíritu— nos hace más y más parecidos a él.»
(2 Corintios 3:18, NTV)
El propósito principal del Espíritu es la santificación. Cuando se busca la manifestación como fin en sí misma, se pierde el enfoque correcto.
Jesús enseñó:
«Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa.»
(Mateo 6:33, NTV)
No debemos buscar experiencias, sino una vida profunda en Dios basada en su Palabra.
3. La arrogancia espiritual
Cuando alguien experimenta algo espiritual, puede caer en soberbia y comenzar a juzgar a otros. Esto produce división y orgullo religioso.
La Escritura advierte:
«Si alguien cree ser importante cuando no lo es, se engaña a sí mismo.»
(Gálatas 6:3, NTV)
También enseña:
«No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes.»
(Filipenses 2:3, NTV)
La verdadera obra del Espíritu produce humildad, no superioridad espiritual. El que ha sido tocado por Dios no se exalta, sino que sirve.
4. El fanatismo y los excesos antibíblicos
El fanatismo aparece cuando se justifican comportamientos desordenados o irrespetuosos bajo el argumento de la «libertad del Espíritu». Sin embargo, la libertad espiritual nunca contradice el carácter de Dios.
«Pues Dios no es Dios de desorden sino de paz.»
(1 Corintios 14:33, NTV)
La exhortación bíblica debe hacerse con amor y mansedumbre:
«Si otro creyente está dominado por algún pecado, ustedes, que son espirituales, deberían ayudarlo a volver al camino correcto con ternura y humildad.»
(Gálatas 6:1, NTV)
El Espíritu Santo no produce ira descontrolada, agresividad ni falta de respeto. Él produce dominio propio.
5. La negligencia espiritual
Otro peligro es descuidar áreas fundamentales de la vida cristiana al enfocarse solamente en manifestaciones. Algunos abandonan la oración, la Palabra, la familia, el trabajo o el servicio.
La Biblia enseña el equilibrio:
«Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad.»
(2 Timoteo 2:15, NTV)
También:
«La religión pura y genuina… consiste en cuidar a los huérfanos y a las viudas en sus dificultades.»
(Santiago 1:27, NTV)
La espiritualidad verdadera se manifiesta en la vida cotidiana: amor, responsabilidad, servicio y fidelidad.
6. Exaltar excesivamente a las personas
Otro peligro es idolatrar a los instrumentos humanos que Dios usa. La gloria debe ser siempre para Dios.
Pablo corrigió este problema en la iglesia:
«Cuando uno dice: ‘Yo soy seguidor de Pablo’, y otro dice: ‘Yo soy seguidor de Apolos’, ¿acaso no actúan como la gente del mundo?»
(1 Corintios 3:4, NTV)
Y continúa:
«¿Quién es Apolos? ¿Quién es Pablo? Somos solamente siervos de Dios.»
(1 Corintios 3:5, NTV)
Los líderes deben ser respetados, pero nunca idolatrados.
7. Manifestaciones inmorales o indecorosas
El Espíritu Santo es santo y nunca produce comportamientos inmorales o vergonzosos. Si una manifestación conduce a desnudez, indecencia o descontrol moral, no proviene del Espíritu de Dios.
«Porque Dios nos llamó a vivir en santidad, no en impureza.»
(1 Tesalonicenses 4:7, NTV)
El Espíritu produce pureza, no vergüenza. Si ocurre algo desordenado, la iglesia debe ministrar con discernimiento y amor para restaurar a la persona.
II. Por qué muchos no entienden el orden del culto
1. Interpretaciones bíblicas fuera de contexto
Muchos utilizan 1 Corintios 14 para suprimir completamente las manifestaciones del Espíritu, sin considerar el contexto. Pablo no estaba prohibiendo la obra del Espíritu, sino ordenándola.
«Recuerden que las personas que profetizan tienen control sobre su espíritu y pueden turnarse.»
(1 Corintios 14:32, NTV)
Esto significa que nadie puede justificar el desorden diciendo que el Espíritu lo obligó.
El propósito del orden es la edificación:
«Que todo lo que hagan sea para fortalecer a la iglesia.»
(1 Corintios 14:26, NTV)
Pablo también reguló el uso de lenguas:
«Pero si no hay nadie que interprete, la persona que habla en lenguas debe quedarse callada en la iglesia.»
(1 Corintios 14:28, NTV)
El problema en Corinto era el caos durante la enseñanza. Las manifestaciones interrumpían la predicación y confundían a los visitantes.
«Pues si todos hablan en lenguas… los visitantes dirán que están locos.»
(1 Corintios 14:23, NTV)
El objetivo era que los incrédulos fueran confrontados por la Palabra:
«Entonces… caerá de rodillas y adorará a Dios.»
(1 Corintios 14:25, NTV)
2. Diferencia entre Hechos 2 y 1 Corintios 14
En Hechos 2 hubo manifestaciones visibles, sonidos y lenguas que causaron asombro:
«Al oír el ruido, la multitud se juntó y quedó desconcertada.»
(Hechos 2:6, NTV)
Ese fue un momento evangelístico extraordinario. En cambio, en 1 Corintios 14 el contexto es la enseñanza dentro de la congregación. Allí se requiere orden para que todos sean edificados.
Esto muestra que la Biblia no elimina las manifestaciones, pero sí establece momentos y propósito.
3. Interpretaciones personales
Otro problema es interpretar la Escritura según preferencias personales.
Pedro advierte:
«Ninguna profecía… surgió de la comprensión propia del profeta.»
(2 Pedro 1:20, NTV)
La Palabra debe interpretarse correctamente, no según prejuicios religiosos.
Conclusión
El Espíritu Santo obra hoy, pero su obra debe entenderse correctamente. Las manifestaciones pueden ocurrir, pero nunca deben:
- reemplazar la transformación interna
- producir orgullo espiritual
- generar desorden
- fomentar fanatismo
- descuidar la vida cristiana
- exaltar a personas
- provocar inmoralidad
El equilibrio bíblico es claro:
«No apaguen al Espíritu… pero háganlo todo de manera apropiada y con orden.»
(1 Tesalonicenses 5:19; 1 Corintios 14:40, NTV)
La iglesia debe permitir la obra del Espíritu, pero siempre bajo la guía de la Palabra. Cuando esto ocurre, hay libertad sin caos, poder sin fanatismo y manifestaciones acompañadas de santidad.
El objetivo final no son las manifestaciones, sino una iglesia transformada a la imagen de Cristo, llena del Espíritu y edificada en amor
